Jaime Barrientos: una vida atajada por el fútbol

Hablar de Jaime Barrientos es recorrer una historia que comenzó en una cancha de barrio y que, con el paso de los años, lo llevó por diferentes lugares del fútbol: primero como arquero, después como comunicador, entrenador de arqueros, dirigente y, actualmente, como gerente del proyecto del fútbol femenino y formativo de Atlético Nacional.

El fútbol comenzó en casa

Tenía cinco o seis años cuando acompañaba a su papá a jugar en la cancha El Triángulo, en Carlos E. Restrepo. Allí nació su gusto por el arco. Su familia también estaba vinculada al deporte: su padre había jugado fútbol con Deportivo Rionegro en los años 50 y sus hermanos practicaban diferentes disciplinas.

A los ocho o nueve años ingresó a la escuela de Luis Alfonso Marroquín, luego pasó por Gran Colombia y comenzó su recorrido por los procesos de la Liga Antioqueña. Entre sus referentes estaban Jan-Marie Pfaff y René Higuita. El regreso de Higuita a Atlético Nacional en 1987, además, fortaleció su vínculo con el club. Su tío Héctor, periodista, lo llevaba al Atanasio Girardot y así comenzó también a vivir el fútbol desde las tribunas.

Foto: Archivo Personal Jaime Barrientos

Un camino que lo llevó a la Selección Colombia

En 1996 fue campeón con la Selección Antioquia en Marte 1, en una final ante Quindío que terminó definiéndose por penaltis. Un año después llegó a la Selección Colombia Sub-17 para disputar el Sudamericano de Paraguay.

La convocatoria llegó mientras cumplía con el servicio militar en la Policía. Para poder viajar tuvo que gestionar permisos y contó incluso con la ayuda de periodistas que facilitaron ese proceso. Colombia tuvo una buena participación, aunque no consiguió la clasificación al Mundial por diferencia de un gol.

Al regresar a Colombia apareció una nueva oportunidad. Javier Velásquez lo llevó a entrenar con Envigado y Jaime llegó incluso sin uniforme ni guayos, por lo que tuvo que recibir implementos prestados. Poco después llegó su debut profesional en un partido que Envigado ganó 2-0.

Foto: Archivo periódico el Colombiano

Del arco a la comunicación

A los 23 años llegó a Atlético Nacional como tercer arquero. Sin embargo, entre los 24 y 25 años decidió retirarse del fútbol profesional para terminar sus estudios de Comunicación Social y Periodismo en la UPB.

Después trabajó como comunicador y más adelante viajó a Londres. Allí encontró un curso para convertirse en entrenador de arqueros, aunque primero debía realizar la formación como director técnico.Con todo este conocimiento a bordo al regresar a Colombia creó la academia de arqueros Libero, que posteriormente daría paso a Cancerbero, y volvió a trabajar con las selecciones Antioquia como entrenador de arqueros.

Foto: Archivo Personal Jaime Barrientos.

El encuentro con el fútbol femenino

Su relación con el fútbol femenino comenzó desde la Liga Antioqueña, donde tuvo contacto con generaciones de jugadoras como Catalina Usme, Daniela Montoya, Sandra Sepúlveda, Paula Botero, Geraldine Cardona, Laura Aguirre y Verónica Arcila, entre otras.

En 2013 llegó una experiencia que marcaría especialmente ese camino. Formas Íntimas lo invitó a la Copa Libertadores Femenina en Foz de Iguazú, donde cumplió funciones como delegado, entrenador de arqueras y asistente técnico. El equipo colombiano alcanzó la final y perdió 2-1 ante São José.

A partir de entonces, el fútbol femenino comenzó a ocupar un lugar cada vez más importante en su recorrido.

Foto: Archivo periódico el Colombiano

Nacional y la construcción de un proyecto

En 2022, después de una reestructuración, comenzó a liderar el proyecto femenino de Atlético Nacional. Desde allí, Barrientos habla de una apuesta que incluye el equipo profesional, pero también la formación, las condiciones para las jugadoras, la infraestructura y la sostenibilidad.

Uno de los aspectos que más destaca es el trabajo con las categorías menores. Según cuenta, durante 2026 nueve jugadoras de los procesos formativos llegaron al fútbol profesional. La intención es que las jóvenes tengan oportunidades para competir, ganar experiencia y continuar su preparación, también desde lo académico.

Para Jaime, esa formación puede abrir caminos incluso fuera de la cancha. En la entrevista recuerda el caso de Inés Gómez, quien consiguió una beca del 100 % para estudiar en una universidad de Estados Unidos.

Foto: RS Atlético Nacional Fem

Una deuda que sigue pendiente

Hay algo que Barrientos reconoce abiertamente: Atlético Nacional todavía no ha conseguido el título de la Liga Femenina.

En un club donde, como él mismo señala, hay que ganar, esa es una cuenta pendiente. Para 2026 se buscó conservar parte de la base anterior y sumar jugadoras con experiencia y otras que hacen parte del proceso de formación, con la intención de tener un equipo con diferentes alternativas para afrontar los partidos.

Y en esa historia aparece también Deportivo Cali. Al mismo tiempo, destaca el proceso construido por el conjunto caleño y reconoce su experiencia en la competición, Para el dirigente verdolaga, las derrotas frente a Cali han dejado aprendizajes que deben servir para afrontar futuras instancias decisivas.

La expectativa es que, cuando ambos equipos vuelvan a encontrarse en una fase definitiva, Nacional pueda responder de una manera diferente.

Foto: Archivo Personal Jaime Barrientos.

Más que un título

El sueño de Barrientos no termina con la primera estrella. También piensa en el regreso a la Copa Libertadores, en las competencias internacionales y en el Mundial de Clubes de 2028.

Pero hay otra imagen que repite durante la conversación: el Atanasio Girardot lleno para un partido de fútbol femenino. Recuerda los cerca de 9.000 espectadores de un clásico en 2023 y sueña con que algún día las 44.000 personas que caben en el estadio puedan acompañar al equipo femenino.

Para él, ese escenario tendría un significado especial porque permitiría que más niñas vieran a las futbolistas y encontraran en ellas una posibilidad.

Foto: Archivo Personal Jaime Barrientos.

Una vida que nunca se alejó del fútbol

Aunque alguna vez dejó el fútbol profesional, Jaime Barrientos nunca salió realmente de él. Pasó del arco a la comunicación, de la comunicación a la formación y de allí a la dirigencia.

Hoy su trabajo está ligado a la construcción del fútbol femenino y formativo de Atlético Nacional, con la intención de desarrollar futbolistas, abrir oportunidades y hacer crecer un proyecto que todavía tiene varios capítulos por escribir.

Su historia comenzó cuando era un niño y acompañaba a su papá a jugar en una cancha de barrio. Muchos años después, el fútbol sigue siendo el lugar desde el que construye su vida, solo que ahora ya no está bajo los tres palos: está ayudando a construir el camino de quienes vienen detrás.

Foto: Archivo Personal Jaime Barrientos.

Vea la entrevista completa

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