La delantera colombiana deslumbró con una gran habilitación inicial y el cuadro merengue resistió en Alemania para rescatar un valioso punto europeo.
Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: Getty.
En una jornada cargada de tensión, alto voltaje futbolístico y una profunda emotividad por el minuto de silencio guardado en memoria de las víctimas del trágico accidente ferroviario de Urda (Toledo), el Real Madrid Femenino sumó un valioso pero trabajado punto tras igualar 2-2 frente al Bayern Múnich. El compromiso, correspondiente a la tercera fecha de la fase liga de la UEFA Women’s Champions League 2026-2027, se disputó este miércoles 28 de octubre en el Stadion Am Sportpark de Unterhaching ante 6.230 espectadores. La gran figura de la puesta en escena inicial del conjunto blanco fue la colombiana Linda Caicedo, quien frotó la lámpara con una jugada individual de antología para destrabar el marcador a favor de las visitantes.
Fantasía de Linda Caicedo y efectividad madridista para el 0-2
El director técnico de la escuadra merengue, Pau Quesada, sorprendió en la previa introduciendo ajustes sustanciales en su alineación titular. Maëlle Lakrar y María Méndez conformaron la zaga central, mientras que Eva Navarro ejerció en el lateral izquierdo y la joven canterana de 17 años, Silvia Cristóbal, ocupó la banda derecha. En la zona ofensiva, la neerlandesa Lineth Beerensteyn asumió la titularidad por Felicia Schröder, acompañada por la cántabra Athenea del Castillo y una desequilibrante Linda Caicedo por el costado izquierdo.
Apenas transcurrían los 6 minutos de juego cuando la atacante colombiana sacó a relucir todo su repertorio de regates. Caicedo cambió de ritmo por el carril izquierdo, dejó atrás a varias defensoras bávaras a pura velocidad y desborde, atacó la línea de fondo y envió un pase hacia atrás con precisión milimétrica al corazón del área pequeña. En el segundo palo apareció Athenea del Castillo para empujar la pelota con la zurda, decretando el 0-1 y rubricando la primera asistencia de la vallecaucana en la presente edición del certamen continental.
A pesar del empuje del cuadro teutón guiado por la verticalidad de Klara Bühl y Linda Dallmann, el elenco español exhibió una contundencia clínica. A los 22 minutos, tras un cobro de falta ejecutado por Arianna Caruso, Cristóbal peinó la pelota en primera instancia, Méndez la devolvió al área chica y Beerensteyn conectó de cabeza al fondo de las mallas para ampliar la brecha a favor del Real Madrid con el 0-2.
Reacción bávara y reacción en el marcador
El campeón alemán y último semifinalista europeo no tardó en responder. Apenas ocho minutos después de la segunda conquista blanca, a los 30 minutos del primer tiempo, Klara Bühl cobró un saque de esquina impecable que encontró el anticipo aéreo de Edna Imade. La delantera superó la marca de Beerensteyn y conectó un potente testarazo inalcanzable para la guardameta Merle Frohms, acortando distancias con el 1-2 antes del descanso.
Para la segunda parte, el estratega local José Barcala ajustó su bloque defensivo con el ingreso de Magdalena Eriksson por Vanessa Gilles. El ímpetu del conjunto alemán rindió frutos rápidamente. Transcurridos los 51 minutos (6′ del complemento), tras una incursión de Pernille Harder y un rebote concedido por la zaga ante un remate de Dallmann, la japonesa Momoko Tanikawa capturó la pelota suelta en el área y sacó un zurdazo esquinado para colocar el 2-2 en la pizarra del FC Bayern Campus.
Ajustes tácticos, desgaste y resistencia merengue
Ante la embestida bávara, Pau Quesada movió piezas para reestructurar su retaguardia: dio paso a Janou Levels y Andreia Jacinto por Athenea y Filippa Angeldahl a los 56 minutos, recolocando a Eva Navarro en su posición natural de extrema derecha y doblando la contención por las bandas.
Linda Caicedo, quien registró una destacada calificación individual de 7.3 puntos —completando el 89% de sus pases, sumando 30 toques, un remate de larga distancia y recibiendo dos faltas—, continuó generando contragolpes punzantes hasta su sustitución a los 79 minutos por Felicia Schröder. Asimismo, ingresaron Sara Däbritz e Irune Dorado para sostener la batalla en la zona media.
En el tramo final, el Bayern acorraló al Real Madrid en su propio terreno. La guardameta Merle Frohms salvó un mano a mano providencial ante Imade, mientras que en el tiempo de descuento Eriksson avisó con un testarazo de córner y la joven perla local Prost estrelló un disparo en el poste a los 91 minutos.
Pese al sufrimiento de los minutos añadidos, la escuadra madrileña resistió el marcador e igualó un choque exigente, sumando tres unidades en tres presentaciones dentro de la fase liga de la Champions League.

