La centrocampista del FC Barcelona fue elegida por sus propias compañeras de profesión como la mejor futbolista de la temporada 2025-2026. En la rama masculina, Lamine Yamal reeditó el galardón.
Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: FC Barcelona.
El emblemático parque de El Retiro, concretamente el escenario del Florida Park de Madrid, se vistió de gala para acoger la quinta edición de los Premios AFE (Asociación de Futbolistas Españoles). En una ceremonia donde la voz cantante la tienen los propios protagonistas del juego —ya que son los jugadores y jugadoras quienes votan a los más destacados de cada categoría—, el FC Barcelona acaparó los focos principales al llevarse los máximos galardones individuales.
Si bien Lamine Yamal repitió como el rey indiscutible de Primera División, la gran novedad de la jornada llegó en el apartado femenino. Patri Guijarro, el motor silencioso pero letal del mediocampo azulgrana, fue encumbrada como la mejor futbolista de la Liga F Moeve, tomando el relevo de su compañera de equipo, la delantera Ewa Pajor, quien se había llevado el honor en la edición anterior.
El reconocimiento a la brújula del Barça
Aunque sus compromisos le impidieron estar presente físicamente en la gala madrileña, el nombre de Patri Guijarro resonó con fuerza. La mediocentro balear firmó una temporada 2025-2026 de ensueño, erigiéndose como la pieza fundamental para sostener el equilibrio de un FC Barcelona que no se cansó de levantar trofeos.
El reconocimiento de sus colegas de profesión no hace más que confirmar lo que se vio sobre el verde: Guijarro fue la brújula táctica en un año donde el conjunto catalán arrasó, conquistando la Liga F, la Copa de la Reina, la Supercopa de España y, por supuesto, reafirmando su hegemonía en Europa al llevarse nuevamente la Champions League. Este premio individual consolida a Patri no solo como un talento generacional, sino como la máxima referente en la zona de creación a nivel nacional e internacional.
El dominio culé en los galardones femeninos no terminó allí. Ainoa Gómez, canterana azulgrana actualmente cedida en el Deportivo de La Coruña, compartió el premio a la mejor jugadora de la Primera Federación FUTFEM junto a Aixa Salvador (Villarreal). Por su parte, la delantera Natalia Escot fue reconocida con el Premio Natalia Pablos por su destacada capacidad goleadora.
Yamal, Morata y La Roja: Emoción y reivindicaciones
En el plano masculino, Lamine Yamal hizo historia al convertirse en el primer futbolista en reeditar el premio al mejor jugador de LaLiga por dos temporadas consecutivas (2024-25 y 25-26). Con el galardón en sus manos, el joven extremo dejó claro su nivel de exigencia: “Tendría un problema si no mejoro. Habrá momentos peores, pero seguiré mejorando. Mi objetivo es ganar la Champions”.
La gala, que contó con la presencia de figuras como David Aganzo (presidente de AFE), Rafael Louzán (RFEF) y Alejandro Blanco (COE), también tuvo espacio para los homenajes. La Selección Española absoluta recibió el Premio a la Trayectoria Deportiva por la histórica conquista de la Copa del Mundo el pasado julio. Álex Baena, encargado de recoger la distinción junto a Yamal, resumió el sentir del grupo: “El Mundial nos ha cambiado la vida”. Además, se otorgó un reconocimiento especial a la Selección Sub-19, flamante campeona de Europa.
Los galardones especiales aportaron la cuota de emotividad. Álvaro Morata fue condecorado con el Premio Valores (entregado por su esposa, Alice Campello), mientras que Santi Cazorla recibió el Premio Manuel Esteo tras colgar los botines la pasada campaña. “La verdad es que no me puedo quejar, me siento un privilegiado”, confesó el exmediocampista.
El momento más conmovedor de la velada llegó con el Premio Fundación AFE, otorgado a la asociación ‘La Sonrisa de María’. Lucía Caamaño, hermana de la fallecida María Caamaño, recogió el galardón recordando el legado de la joven impulsora de la lucha contra el sarcoma de Ewing: “Una de las frases que más repetía María es que sin investigación no hay vida… Necesitamos un futuro con niños y niñas sin cáncer”.
La ceremonia cerró con un enérgico discurso de David Aganzo, quien reivindicó la labor del sindicato y envió un mensaje claro a las autoridades: “Nos pegaremos con LaLiga o con quien haga falta para que entiendan que la salud de los futbolistas y las buenas condiciones son necesarias”. Una noche que celebró el talento superlativo de figuras como Patri Guijarro, pero que no olvidó la lucha constante por los derechos en el deporte rey.

