Del Césped a los gimnasios, una transformación de Rosa María

Para las futbolistas, el fin de los noventa minutos marca un vacío, pero para Rosa María Sarmiento Rodríguez, el pitazo final fue solo el comienzo de una nueva jugada maestra. Tras una carrera forjada en Bogotá desde los 10 años pulió su talento en las calles. Rosa decidió que su impacto no terminaría ahí, con la valentía con la que enfrentaba a las defensas, se trasladó a Villavicencio para transformar su vida y la de otros, cambiando la adrenalina de los canchas por una misión más íntima.