La nueva legislación brasileña establece medidas para fortalecer el fútbol femenino, ampliar la formación de niñas y futbolistas, impulsar la profesionalización de las competiciones, promover la igualdad de oportunidades y proteger a las deportistas frente a la discriminación y durante el embarazo y la maternidad.
Por: Karen Luna – kdlc2 / Foto de portada: RRSS – Vía Agencia Xinhua (spanish.news.cn)
Brasil apuesta por una nueva era para el fútbol femenino
El fútbol femenino brasileño suma una nueva herramienta para avanzar hacia una estructura más profesional.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva sancionó este lunes 28 de septiembre la Ley 15.522/2026, una normativa que establece directrices nacionales para el desarrollo del fútbol femenino y coloca sobre la agenda deportiva del país aspectos fundamentales para el crecimiento de la modalidad.
La legislación contempla medidas relacionadas con la formación de nuevas futbolistas, la profesionalización progresiva de las competiciones, la igualdad de oportunidades, la protección del embarazo y la maternidad, además del combate contra la discriminación y la violencia.
Más que una modificación administrativa, la norma busca intervenir en diferentes etapas de la carrera de las futbolistas: desde su formación hasta su llegada al alto rendimiento.
Más clubes deberán abrir espacio para el fútbol femenino
Uno de los cambios con mayor impacto para las estructuras deportivas está relacionado con los clubes formadores.
La nueva legislación establece que los clubes que mantienen equipos masculinos deberán contar también con una estructura de fútbol femenino en determinadas condiciones previstas por la norma.
Además, las organizaciones dedicadas a la formación de futbolistas mujeres tendrán acceso a derechos y beneficios equivalentes a los reconocidos a las entidades formadoras del fútbol masculino.
Los clubes tendrán un plazo de 180 días para cumplir con la obligación relacionada con la creación de equipos femeninos.
La medida puede ampliar considerablemente el número de espacios disponibles para niñas y jóvenes que buscan ingresar al fútbol organizado.

Profesionalizar para cambiar el escenario competitivo
La ley establece una transición progresiva hacia competiciones con mayor presencia de futbolistas profesionales y fija límites para la utilización de atletas no profesionales en determinadas categorías.
De acuerdo con la información difundida durante la tramitación legislativa, en la primera división nacional el máximo será de cuatro futbolistas no profesionales por equipo. En la segunda división nacional y en las primeras divisiones estatales, el límite será de seis, mientras que en las demás divisiones podrá llegar hasta ocho.
El objetivo es avanzar hacia estructuras competitivas donde el vínculo profesional tenga un peso cada vez mayor.
Para las futbolistas, esto supone una discusión que va más allá del contrato: implica condiciones de entrenamiento, planificación deportiva, estabilidad y posibilidades reales de construir una carrera.
Igualdad de oportunidades para las futbolistas
La nueva ley también coloca la igualdad como uno de sus ejes.
El texto establece la promoción de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres dentro del fútbol y contempla condiciones equivalentes para la formación de las futbolistas.
El concepto de igualdad salarial también estuvo presente durante la discusión del proyecto. Sin embargo, la aplicación concreta de las remuneraciones dependerá de las relaciones laborales y de las normas correspondientes; la ley no significa que automáticamente todos los salarios del fútbol femenino pasen a ser idénticos a los del masculino.
El alcance más amplio está relacionado con la búsqueda de condiciones y oportunidades más equilibradas dentro de la estructura deportiva.

Embarazo y maternidad: una protección que entra en la agenda
Para las futbolistas, uno de los aspectos más relevantes está relacionado con la maternidad.
La legislación reconoce la protección del embarazo y la maternidad como parte de las directrices para el desarrollo del fútbol femenino.
Este punto toca directamente la carrera profesional de las deportistas.
Durante años, la maternidad ha estado vinculada a debates sobre continuidad contractual, regreso a la competencia y condiciones de trabajo para las futbolistas. Incorporar esta protección dentro del marco legal brasileño coloca el tema dentro de las políticas nacionales de desarrollo deportivo.
La carrera de una futbolista no debería quedar condicionada por el hecho de convertirse en madre. Con la nueva normativa, ese principio forma parte del marco que deberá orientar el desarrollo de la modalidad en Brasil.
Contra la discriminación y la violencia
El crecimiento deportivo también requiere espacios seguros.
La Ley 15.522 incorpora el combate contra la discriminación, la intolerancia y la violencia dentro de sus objetivos relacionados con el fútbol femenino.
Esto incluye la necesidad de fortalecer mecanismos de prevención y respuesta frente a situaciones que puedan afectar a las futbolistas y a otras mujeres que forman parte de la actividad.
El fútbol femenino no se limita a lo que ocurre durante los 90 minutos.
La seguridad, el respeto y las condiciones laborales también forman parte de una estructura profesional.

El fútbol femenino entra en una nueva etapa institucional
La normativa distribuye responsabilidades entre diferentes actores del fútbol brasileño.
El Estado, la Confederación Brasileña de Fútbol y las organizaciones deportivas tendrán participación en la aplicación de las nuevas directrices.
Para los clubes, el desafío estará en adaptar sus estructuras y desarrollar proyectos que permitan cumplir con las nuevas exigencias.
Para las categorías formativas, la oportunidad estará en ampliar los caminos de acceso al fútbol.
Y para las futbolistas, el objetivo será que estas medidas se traduzcan en mejores condiciones para entrenar, competir y construir una carrera profesional.
Brasil mira hacia el Mundial Femenino de 2027
La aprobación de esta ley llega además en un momento especial para el fútbol femenino brasileño.
Brasil será sede de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027, una competición que llevará el foco internacional hacia el país y que representa una oportunidad para fortalecer la infraestructura y el desarrollo de la modalidad.
Pero la Ley 15.522 plantea una mirada que va más allá del Mundial.
El desafío será construir un escenario que permanezca después del torneo: más niñas jugando, más clubes con estructuras femeninas, más profesionales vinculadas al deporte y competiciones con mayores niveles de profesionalización.
La Copa del Mundo puede ser un escaparate. La nueva legislación busca que el crecimiento tenga continuidad.


