El conjunto albo integra un parejo Grupo D en Quito, con la meta clara de meterse entre los mejores equipos del continente y reeditar sus años de gloria.
Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: Nacional de Uruguay.
El continente vuelve a encender los proyectores del fútbol femenino con la celebración de la CONMEBOL Libertadores Femenina 2026 en tierras ecuatorianas. En este mapa de máxima exigencia, donde el predominio de las estructuras brasileñas marca tradicionalmente el pulso de la competición —habiendo conquistado 14 de las 17 ediciones disputadas—, el Club Nacional de Football asume una vez más la inmensa responsabilidad de erigirse como el único embajador del fútbol uruguayo. Con un plantel renovado, un cuerpo técnico de reciente reestructuración y la memoria indeleble de sus grandes gestas continentales, las tricolores aterrizan en Quito dispuestas a devorar etapas en el siempre impredecible Grupo D.
El Grupo D: Un viejo conocido y el grupo más abierto del torneo
La suerte de los bolilleros en el sorteo de CONMEBOL determinó que Nacional integre el Grupo D, una zona que encierra una curiosidad estadística fascinante: comparte grupo exactamente con los mismos rivales con los que se midió en la edición 2025: Deportivo Cali (Colombia), Libertad (Paraguay) y la Universidad de Chile (Chile).
A diferencia de otras llaves del certamen —como el Grupo A liderado por el hexacampeón Corinthians y Colo-Colo, o zonas con gigantes brasileños como Palmeiras y Cruzeiro—, el Grupo D ostenta la particularidad de ser el único cuadrangular que no cuenta con un representante de Brasil entre sus integrantes. Esta condición táctica y competitiva convierte a la zona en la más abierta, equilibrada y disputada sobre el papel, un escenario donde cada detalle estratégico, la aclimatación a la altura quiteña y la contundencia en las áreas marcarán la diferencia entre quedar eliminados o avanzar hacia los ansiados cuartos de final.
El calendario de las tricolores en el torneo continental ya está completamente trazado en los estadios designados por la organización:
- Viernes 16 de octubre: Nacional vs. Universidad de Chile (Estadio Independiente del Valle).
- Lunes 19 de octubre: Deportivo Cali vs. Nacional (Estadio Independiente del Valle).
- Jueves 22 de octubre: Libertad vs. Nacional (Estadio Rodrigo Paz Delgado / Estadio Delgado).
De la perfección en el Apertura al timón de Diego Testas: El complejo semestre tricolor
El billete a Ecuador se cocinó tras un proceso doméstico intenso y lleno de matices competitivos. En la primera mitad de la temporada 2026 de la Primera División uruguaya, las Albas firmaron un paso arrollador e impecable al consagrarse campeonas del Torneo Apertura con puntaje ideal: nueve victorias en nueve presentaciones, con un registro demoledor de 48 goles a favor (un promedio superior a los cinco tantos por encuentro) y apenas un gol en contra, recibido ante el Montevideo City Torque en la cuarta fecha.
No obstante, la dinámica competitiva experimentó un giro institucional en el banquillo. Tras la consagración en el Apertura, la entrenadora chilena Paula Navarro dejó la conducción técnica del primer equipo en el marco de mutuo acuerdo y nuevos proyectos personales en su país. En su despedida institucional, el club destacó su legado: “La entrenadora campeona del último torneo y Nacional acordaron culminar el ciclo. La decisión se da en el marco de nuevos proyectos de Paula en herencia de su país y de mutuo acuerdo con el club. En este tiempo, además del Torneo Apertura ganado de manera invicta, resaltan la cantidad de jugadoras de la cantera que debutaron con Paula Navarro y tuvieron protagonismo. Gracias Paula y hasta la vuelta”. Bajo su tutela, Navarro cumplió con creces el objetivo de potenciar juveniles y consolidar un estilo ultraofensivo.
Para tomar el relevo de cara al Torneo Clausura, la Fase 1 y la CONMEBOL Libertadores, la directiva del Bolso oficializó la contratación de la dupla técnica integrada por Diego Testas y Javier Noble, quienes firmaron su vínculo contractual para asumir la planificación táctica en el tramo más exigente del año. En el ámbito local, la disputa por la supremacía uruguaya mantuvo su voltaje clásico: tras un Clausura también dominado por el eterno rival (Peñarol), la definición de la Fase 1 del campeonato se saldó con una dramática igualdad 1-1 en el tiempo reglamentario (con tanto tricolor de la sudafricana Sinoxolo Cesane) y una posterior derrota por penales (4-2) ante las aurinegras a puertas cerradas en el Complejo Rentistas. Superado ese trago amargo, el plantel hizo borrón y cuenta nueva para enfocar toda su energía mental y física en la cita intercontinental.
Radiografía histórica: Ocho ediciones de aprendizaje, resiliencia y el hito de 2021
La presencia de Nacional en Ecuador simboliza su octava participación histórica en la CONMEBOL Libertadores Femenina, consolidándose de forma indiscutible como el club uruguayo con mayor rodaje y presencias en el concierto sudamericano. El recorrido tricolor por el torneo refleja fielmente la curva de evolución del fútbol femenino en el país.
Durante sus primeras apariciones —comenzando por el debut absoluto en 2011 (donde sumó su primer punto ante el Gerimex Santa Cruz boliviano), pasando por las ediciones de 2012, 2013 (año en el que cosechó su primer triunfo histórico por 3-2 ante el JC Sport Girls peruano con goles de Federica Silvera, Mariana Buidid y Carolina Birizamberri) y 2016—, el equipo pagó el lógico derecho de piso frente a estructuras continentales mucho más maduras y profesionalizadas.
Sin embargo, el punto de inflexión definitivo llegó en la edición 2021. En un torneo inolvidable repartido entre Paraguay y Uruguay, las bolsilludas escribieron la página más dorada del balompié femenino charrúa al alcanzar un histórico cuarto puesto continental. En aquella campaña memorable, Nacional superó la fase de grupos tras golear 3-0 a Deportivo Capiatá, caer ante el poderoso Corinthians y vencer 2-0 a San Lorenzo con tantos de Yamila Badell y Esperanza Pizarro. En los cuartos de final, dieron el golpe al eliminar al Deportivo Cali por 2-1 (nueve dianas de Badell y Pizarro). Aunque en semifinales tropezaron ante Corinthians y cayeron por penales ante Ferroviária en el duelo por el podio tras empatar 1-1, aquel plantel dejó un legado imborrable.
Tras tropiezos en la fase de grupos en 2023 y la decepción de quedar fuera en 2025 (terceras en el Grupo D por detrás de Cali y Libertad, superando en diferencia de goles a la Universidad de Chile sin poder anotar ni ganar), el Bolso regresa a Ecuador con sed de revancha y la convicción de reeditar aquella competitividad que las situó entre las mejores de América.
El Plantel Tricolor: Juventud, columna vertebral y refuerzos internacionales
Para encarar la exigencia de la altitud quiteña y la dureza del Grupo D, el cuerpo técnico liderado por Diego Testas estructuró una Lista de Buena Fe equilibrada, que combina la experiencia de futbolistas consolidadas en el medio local con una camada de jóvenes talentos formadas en la cantera y la jerarquía diferencial de tres refuerzos extranjeras.
La nómina oficial de Nacional para la Libertadores 2026 está compuesta por las siguientes jugadoras:
- Guardametas: Josefina Villanueva, Valentina Cousillas, Helena Reja, Sofía Olivera.
- Defensoras: Maisha Vázquez, Pierina González, Tatiana Lima, Maytel Costa, Rocío Martínez, Oriana Fontán, Alison Latua, Martina Ventura, Martina Segovia.
- Mediocampistas: Jennifer Clara, Soledad Garay (Paraguay), Cecilia Gómez, Isabela Pérez, Yamila Dornelles, Agostina Marcora, Manuela Techera.
- Delanteras: Julieta Ladós, Jessica Pastilha (Portugal), Sinoxolo Cesane (Sudáfrica).
La presencia de la paraguaya Soledad Garay aporta solidez y oficio en la zona medular; la portuguesa Jessica Pastilha añade desborde y pausa creativa; y la delantera sudafricana Sinoxolo Cesane ofrece potencia física, velocidad en los duelos individuales y una cuota de gol indispensable para inquietar a las zagas rivales. Junto a ellas, la seguridad bajo los tres palos de Josefina Villanueva —declarada hincha confesa del club— y la versatilidad de capitanas y referentes como Valentina Cousillas, Rocío Martínez y Julieta Ladós configuran la columna vertebral sobre la cual se sustenta el sueño tricolor.
Incentivos económicos y el telón de fondo del desarrollo regional
La CONMEBOL ha ratificado para esta edición un salto cualitativo en los incentivos económicos, buscando profesionalizar y robustecer la industria del fútbol femenino en el continente. La estructura de premios estipula una compensación fija por participación de 50.000 dólares para cada uno de los 16 clubes clasificados. A medida que avanzan las fases, los montos se incrementan exponencialmente: 250.000 dólares para el tercer puesto, 600.000 dólares para el subcampeón y un botín de dos millones de dólares para el club que se alce con el trofeo de campeón continental.
Este contexto competitivo encuentra a los clubes en plena sintonía con las exigencias globales de gestión. Días antes de arrancar el torneo, el pasado 8 de octubre, se celebró en Uruguay el Encuentro Sudamericano de Clubes de Fútbol Femenino organizado por el área de Libertadores de CONMEBOL, un espacio de reflexión que congregó a entrenadoras uruguayas como Fabiana Manzolillo y Natalia Costa junto a ponentes internacionales de la talla de Ignacio Toro (FIFA), Andrés Rocha (Red Bull Bragantino), Natalia Gaitán (Tigres Femenil) y Andrés Larriva (Dragonas IDV). Temáticas como gobernanza corporativa, visibilidad de marca y el desarrollo integral de la jugadora más allá de lo deportivo marcaron la pauta de una jornada destinada a fortalecer los cimientos institucionales de la región.
Con este trasfondo de profesionalización, un grupo accesible pero bravísimo, y el orgullo de representar la historia de todo un país, Nacional pisa el césped de Ecuador con una premisa inquebrantable: dejar el alma en cada pelota y demostrar que el fútbol uruguayo está listo para escribir un nuevo capítulo de gloria en la élite sudamericana.

