Por Laura Daniela Camargo (@lauradaniela_camargo) / Foto de portada: @lauradaniela_camargo
Entre ejercicios, instrucciones y mucho trabajo en cancha, una alianza viene construyendo nuevas oportunidades para las futbolistas de Palmira. Generaciones Palmeiranas e Internacional de Palmira articulan sus procesos para acompañar la formación, el crecimiento y la proyección de nuevas generaciones dentro del fútbol femenino.
El balón comienza a rodar y las voces del cuerpo técnico marcan el ritmo de la jornada. Antes de entrar en acción, las jugadoras se reúnen, escuchan las indicaciones y se preparan para una nueva sesión de entrenamiento. Después llegan los pases, los movimientos, las correcciones y la exigencia de cada ejercicio.
Estar cerca de este entrenamiento permite entender que detrás de una futbolista hay mucho más que 90 minutos de competencia. Hay horas de trabajo, aprendizajes, sacrificios y personas que acompañan cada etapa de un camino que comienza mucho antes de llegar al fútbol profesional.
Una alianza que conecta formación y proyección
Detrás de este proceso también está Generaciones Palmeiranas, un espacio de formación que acompaña a niñas y jóvenes en sus primeros pasos dentro del fútbol. Su articulación con Internacional de Palmira permite acercar a las futbolistas a nuevas experiencias y dinámicas propias de un entorno competitivo.
Esta conexión representa una oportunidad para que las jugadoras continúen fortaleciendo sus capacidades y conozcan diferentes escenarios del fútbol. El objetivo no está únicamente en preparar deportistas para competir, sino también en acompañar sus procesos y ayudarles a proyectar sus sueños.
En este camino está el profesor César Sánchez, entrenador de la categoría Sub-18 femenina de Internacional de Palmira. Su trayectoria supera una década de trabajo en el fútbol femenino y en diferentes procesos de formación, con experiencia en categorías juveniles, el equipo profesional de Internacional de Palmira y las selecciones femeninas del Valle del Cauca.
“Siempre ya son doce años trabajando con el fútbol femenino, donde hemos tenido la fortuna de coincidir con grandes deportistas que hoy por hoy están triunfando en Europa, en el mundo”, señaló Sánchez.
Generaciones que dejan huella
El fútbol femenino también se construye de generación en generación. Mientras algunas jugadoras avanzan hacia nuevos escenarios, otras comienzan sus primeros pasos en procesos de formación que buscan acompañarlas dentro y fuera de la cancha.
Ese relevo hace parte de la esencia de un semillero. Cada generación recibe conocimientos, experiencias y referentes de quienes estuvieron antes, mientras comienza a construir su propia historia dentro del deporte.
Para César Sánchez, haber acompañado durante años estos procesos también significa ver cómo algunas jugadoras alcanzan nuevas oportunidades en el fútbol profesional.
“Llevamos doce años acá ayudando a muchas niñas a cumplir sus sueños y claramente también uno como entrenador busca cumplir los de uno”, expresó.
A lo largo de su trayectoria, Sánchez ha acompañado a futbolistas que posteriormente llegaron al fútbol profesional y a procesos de selección. Entre ellas menciona a Linda Caicedo y Karla Torres, quienes pasaron por diferentes etapas de formación antes de continuar sus carreras en el fútbol profesional.
Más allá de los nombres y los escenarios alcanzados, el entrenador destaca el valor de haber aportado a esos primeros pasos.
“Es gratificante ver todos estos casos de las niñas que hoy triunfan en sus procesos profesionales y donde uno, pues, de una u otra manera, aportó un granito de arena para eso”, señaló Sánchez.
La formación también busca que las jugadoras conozcan otros espacios relacionados con el fútbol. Andrés Felipe Araujo, jefe de prensa del equipo femenino de Internacional de Palmira, destaca la importancia de que las futbolistas tengan contacto con los medios de comunicación desde las categorías inferiores.
“Es bueno que desde las categorías inferiores (…) ellas empiecen a ver ese contacto con los periodistas, que empiecen a sentir cómo es estar en una rueda de prensa, cómo es atender a los medios de comunicación”, explicó Araujo.
De esta manera, cada generación deja experiencias y aprendizajes para quienes continúan. La cancha se convierte no solo en un lugar para entrenar, sino también en un espacio donde las futbolistas comienzan a construir sus propias historias.
Los sueños también entrenan
Durante cada práctica, las jugadoras viven un proceso diferente. Algunas buscan mejorar sus habilidades, otras quieren competir y muchas mantienen la ilusión de llegar algún día al fútbol profesional.
Ese sueño se construye en cada entrenamiento: en una repetición más, en una corrección, en el esfuerzo después del cansancio y en la decisión de volver a intentarlo al día siguiente.
Para Salomé Rueda Gallego, integrante de Generaciones Palmeiranas, superar los momentos difíciles también hace parte del camino.
“Muchas veces uno se desanima porque no le salen las cosas bien, pero siempre hay que esforzarse para conseguir las metas que uno quiere”, cuenta Salomé.
Su meta es convertirse en futbolista profesional y, con ese logro, poder ayudar a sus padres. Mientras trabaja por alcanzar ese sueño, también deja un mensaje para las niñas que comienzan a recorrer el mismo camino.
“Que se esfuercen y que, así pase algo malo, sigan luchando por si ese es su sueño, llegar adelante con eso”, expresa.
Porque el fútbol femenino también se construye lejos de los grandes reflectores. Está en las canchas de formación, en los entrenamientos cotidianos y en las oportunidades que permiten que una jugadora descubra hasta dónde puede llegar.
Palmira, un territorio que forma talento femenino
La articulación entre Generaciones Palmeiranas e Internacional de Palmira muestra la importancia de conectar los procesos de formación con nuevas experiencias y oportunidades deportivas.
Mientras algunas jugadoras que pasaron por el semillero continúan construyendo sus propias historias, otras entrenan hoy con la ilusión de convertirse en las protagonistas del futuro.
Cada generación tiene su propia historia, pero todas comparten el deseo de crecer a través del fútbol y encontrar nuevas posibilidades dentro del deporte.
Una cancha, muchas historias
Cuando termina el entrenamiento, el proceso no se detiene. Queda lo aprendido, las experiencias compartidas y el trabajo que continuará en la próxima sesión.
En cada práctica existe una nueva oportunidad para crecer, aprender y comenzar a escribir una historia que algún día puede llevar a una futbolista mucho más lejos.
Generaciones Palmeiranas acompaña el proceso. Internacional de Palmira aporta experiencia y nuevos escenarios. Y las jugadoras ponen en la cancha el esfuerzo para construir su propio camino.
Porque antes de llegar al fútbol profesional, toda futbolista necesita un lugar donde comenzar, personas que acompañen su proceso y una oportunidad para demostrar hasta dónde puede llegar.

