Colombia sube al podio mundial por primera vez en la categoría Sub-20

Foto: Cortesía FCF

Una última oportunidad para hacer historia

Después de quedarse a las puertas de la final, Colombia todavía tenía una página por escribir en Polonia. La derrota 3-0 ante la República Popular Democrática de Corea había cerrado el camino hacia el título, pero no había terminado con el sueño mundialista. Quedaba una última oportunidad, un último partido y una medalla que nunca antes había conseguido una Selección Colombia Femenina Sub-20.

En el Estadio Miejski ŁKS de Łódź, Italia esperaba por el mismo premio. Las europeas también habían caído en semifinales, ante España, y llegaban al partido por el tercer puesto con la posibilidad de subir por primera vez al podio mundialista en esta categoría. Para Colombia, en cambio, la cita representaba algo todavía más profundo: superar el cuarto lugar conseguido en Alemania 2010 y convertir en realidad una medalla que durante años había quedado fuera de alcance. FIFA había advertido antes del encuentro que, para cualquiera de las dos selecciones, el bronce significaría la primera medalla mundialista Sub-20 de su historia.

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El camino hasta Łódź

Colombia no llegó al partido por el bronce siguiendo un recorrido perfecto. Llegó después de aprender a sobrevivir en el torneo.

El debut ante Costa Rica comenzó cuesta arriba. La Tricolor recibió un gol en los primeros minutos, pero reaccionó antes del descanso: Fernanda Viáfara, desde el punto penal al minuto 35, marcó el empate. En el segundo tiempo, Mariana Silva puso el 2-1 al 55′ y Catalina Cortés apareció al 79′ para cerrar el 3-1. Fue el primer aviso de una Selección que tendría que levantarse más de una vez durante el campeonato.

Después llegó el 0-0 ante Portugal y, en el cierre de la fase de grupos, la derrota 0-3 contra Corea del Norte. Colombia avanzó con cuatro puntos como una de las mejores terceras y comenzó, desde entonces, un nuevo Mundial dentro del mismo Mundial.

En octavos de final esperaba Polonia, la anfitriona clasificada con puntaje perfecto. Colombia ganó 1-0 con gol de Mariana Silva y siguió adelante. En cuartos apareció Nigeria y la historia volvió a resolverse por la mínima: Valerín Loboa marcó en el minuto 90+2, cuando parecía que el partido se encaminaba a otro desenlace. El triunfo llevó a Colombia nuevamente a una semifinal mundialista. FIFA destacó precisamente esas dos victorias consecutivas por 1-0 ante Polonia y Nigeria como parte del recorrido que permitió a la Tricolor alcanzar esta instancia.

La semifinal ante Corea del Norte terminó 3-0. El sueño de la final se había terminado, pero la posibilidad de hacer historia seguía intacta.

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Italia golpeó primero

Italia también sabía lo que estaba en juego. Había regresado a un Mundial Sub-20 por primera vez desde 2012 y había construido una campaña histórica: derrotó a Estados Unidos, empató con Japón y venció a Corea del Sur en cuartos de final antes de caer ante España en semifinales.

El partido por el bronce comenzó con equilibrio, pero fue Italia la que encontró primero el camino del gol. Giada Pellegrino apareció en el primer tiempo para poner el 1-0 y dejar a Colombia nuevamente frente a una situación que ya conocía demasiado bien: tener que remontar.

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Sintia Cabezas volvió a abrir la puerta

Para el segundo tiempo, Colombia salió con una propuesta más ofensiva y aumentó la presión sobre el conjunto italiano. La búsqueda encontró recompensa en el minuto 61.

Sintia Cabezas apareció por el sector derecho y sacó un potente remate para vencer a la arquera italiana y poner el 1-1. El gol cambió el escenario: Colombia volvía a respirar, Italia tenía que resistir y el bronce seguía sin dueño.

El marcador ya no se movió durante los 90 minutos. Tampoco en los 30 de la prórroga. El partido había llegado al límite y la medalla tendría que decidirse de la manera más cruel y, al mismo tiempo, más emocionante del fútbol: desde los doce pasos.

Foto:Cortesía FCF

Cuando el partido quedó en manos de Luisa

Luisa Agudelo ya había sido determinante durante el Mundial. La arquera había mantenido su arco en cero en las victorias ante Polonia y Nigeria y había sido reconocida como jugadora del partido frente a las nigerianas. FIFA también había destacado su experiencia internacional y el peso que tenía dentro de una generación que había llegado a Polonia con la memoria de la eliminación por penales ante Países Bajos en los cuartos de final del Mundial de 2024.

Después de 120 minutos de igualdad, llegaron los penales. Colombia asumió la tanda con Fernanda Viáfara como primera cobradora, pero su remate fue detenido por Elena Belli. La respuesta llegó con Valerín Loboa, quien convirtió y volvió a poner a la Tricolor en carrera. Después llegaron los cobros acertados de María José Torres, Catalina Cortés y Mercedes Martínez, mientras que Lina Arboleda no consiguió convertir su lanzamiento.

Pero si hubo un nombre que terminó inclinando la definición, fue el de Luisa Agudelo. La arquera colombiana apareció en el momento de mayor tensión y atajó dos penales de Italia, los ejecutados por Azzurra Gallo y Caterina Venturelli. Italia convirtió tres de sus cobros, pero el vertical también jugó a favor de Colombia cuando Martina Bressan estrelló su lanzamiento en el poste. Con el último penal convertido por Martínez, la Selección selló el 4-3 en la tanda y, con ello, la primera medalla mundialista Sub-20 de su historia.

Foto: ESPN Colombia

La medalla que faltaba

Colombia ya sabía lo que era quedarse cerca. En Alemania 2010 había alcanzado el partido por el tercer puesto, pero cayó ante Corea del Sur. Catorce años después, en el Mundial disputado en casa, volvió a quedarse a las puertas del podio. En 2024, además, la eliminación frente a Países Bajos también llegó desde los penales.

En Polonia, la historia cambió, esta vez, Colombia llegó hasta el final.

El silbatazo no solo confirmó una victoria. Confirmó que aquella generación había conseguido algo que ninguna otra Selección Colombia Femenina Sub-20 había logrado: Una medalla mundialista.

Foto: archivo FCF

El bronce tiene nombre propio

La campaña de Colombia en Polonia tuvo de todo: una remontada ante Costa Rica, un empate sin goles frente a Portugal, una derrota ante Corea del Norte, dos triunfos por 1-0 frente a Polonia y Nigeria, una semifinal perdida ante las actuales campeonas y, finalmente, un partido por el bronce que necesitó 120 minutos y una tanda de penales.

Pero quizá ahí está precisamente el valor de esta historia,Colombia no llegó al podio porque todo hubiera salido de acuerdo con el plan. Llegó porque supo responder cuando el camino se hizo más difícil.

Foto:Cortesía FCF

Una medalla para la historia, una generación para recordar

Este bronce no nació en Łódź. Se construyó durante meses de trabajo, sacrificios, viajes, entrenamientos y partidos en los que esta generación aprendió a competir y a levantarse una y otra vez. En Polonia, Colombia demostró que el fútbol femenino del país tiene presente y, sobre todo, tiene futuro. Las manos de Luisa Agudelo, los goles de sus compañeras y la valentía de cada jugadora en esta campaña quedarán inscritas en la historia: Colombia ya tiene su primera medalla mundialista Sub-20. Y esta generación, que tantas veces estuvo cerca, finalmente encontró su lugar en el podio. El bronce es el premio; el camino que recorrieron, la verdadera huella.

Foto: RS FifaWomensWordlCup

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