El seleccionado de Germán Portanova sufrió en el primer tiempo y cayó 3-1, aunque el descuento de Maricel Pereyra dejó buenas sensaciones de cara a la revancha.
Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: AFA.
La Selección Argentina dio este sábado el puntapié inicial a su exigente ventana internacional de octubre con un clásico sudamericano de alto voltaje. En el mítico Estadio Beira-Rio de Porto Alegre, el combinado albiceleste cayó por 3-1 ante Brasil en el primero de los dos amistosos de preparación planificados con la mira puesta en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil 2027. Pese a la superioridad inicial de la Canarinha, el equipo dirigido por Germán Portanova dejó muestras claras de carácter, encontrando en el complemento respuestas tácticas y futbolísticas que enriquecen el proceso rumbo a la gran cita ecuménica.
Golpe de autoridad local en el primer tiempo
El encuentro comenzó con la intensidad característica de un clásico de máxima rivalidad. En los primeros minutos, el conjunto argentino intentó plantarse en campo rival, buscando adueñarse de los hilos del partido mediante la conducción y velocidad de Agostina Holzheier, quien se erigió como el faro ofensivo más claro de la visita durante la etapa inicial, generando contragolpes punzantes y obligando a intervenir a la zaga brasileña.
Sin embargo, la jerarquía de las anfitrionas comenzó a inclinar la balanza. Tras un asedio constante y una presión asfixiante en la mitad de la cancha, Brasil rompió el cero a los 26 minutos a través de una gran acción colectiva que culminó Luany Vitória con un potente y ajustado remate cruzado.
Herida en su orgullo, la Albiceleste intentó recomponer las líneas, pero las pentacampeonas de América golpearon con máxima eficacia antes del descanso. A los 38 minutos, tras un tiro de esquina y un rebote en el área, Geyse Ferreira firmó el segundo tanto con una espectacular chilena que la guardamtera Lara Esponda no pudo contener. Cuando expiraba el primer acto (45+1′), una nueva desatención defensiva permitió que Luany habilitara en soledad a la capitana Angelina, quien llegó desde atrás para decretar un lapidario 3-0 parcial con el que los equipos enfilaron hacia los vestuarios.
Reacción, sociedad de lujo y el descuento de Maricel Pereyra
El segundo tiempo mostró un visage completamente renovado en el combinado nacional. Con el ingreso de Celeste Dos Santos en el lateral izquierdo, Argentina ajustó su entramado defensivo, cerró los carriles interiores y neutralizó el caudal ofensivo de las locales.
La recompensa a este cambio de actitud no tardó en llegar. A los 6 minutos del complemento (51′ de juego), la Albiceleste tejió la mejor jugada colectiva de la noche: Dalila Ippólito aguantó con notable categoría la marca de la defensa brasileña en la frontal del área y filtró un pase milimétrico para Maricel Pereyra. La mediocampista del São Paulo controló con precisión y sacó un furioso derechazo que se coló en la valla defendida por Lorena, firmando el merecido 3-1.
A partir de allí, el trámite se equilibró por completo. Argentina adelantó líneas, generó opciones de peligro con desbordes por las bandas y sostuvo un pulso táctico sumamente competitivo. Sobre el cierre, el partido registró la expulsión de Agustina Vargas tras una jugada dividida que debió ser revisada por la árbitra mexicana Érika Monserrat a través del VAR, obligando a las argentinas a terminar el cotejo con diez futbolistas.
El análisis de Germán Portanova y el valor de medirse ante la élite
Una vez consumado el encuentro, el seleccionador nacional Germán Portanova compareció ante los medios en conferencia de prensa y valoró de forma muy positiva el rendimiento general de sus dirigidas, poniendo especial énfasis en la evolución mostrada tras el descanso:
“Hicimos un buen partido, Brasil se dispone a estar mano a mano en toda la cancha y no tiene problema de disputar la mitad de la cancha”.
El estratega profundizó en la lectura táctica del complemento:
“En el segundo tiempo pudimos competirles mejor, tuvimos el gol y varias chances”.
Asimismo, Portanova reflexionó sobre la importancia de medirse ante selecciones de máxima jerarquía mundial en este tramo del proceso:
“Es increíble jugar esta clase de partidos, nos hace mejores a todos. Nosotros vamos pasito a pasito con nuestra historia, es un gusto jugar con Brasil”.
Finalmente, el entrenador palpitó el sueño continental de la Albiceleste de cara a la cita que paralizará el continente el próximo año:
“Planificamos, nos gusta que el Mundial esté cerca y sea en Sudamérica, el sueño es competir con las grandes selecciones en el Mundial”.
El segundo asalto en Recife y la cuenta regresiva hacia el gran torneo
La expedición argentina no tendrá tiempo para lamentos. El plantel emprenderá viaje este domingo rumbo a Recife, donde continuará con su planificación de entrenamientos los días domingo y lunes en el Arena Pernambuco, escenario que albergará el segundo y último amistoso de esta doble fecha FIFA el próximo martes 13 de octubre.
Mientras tanto, en las oficinas de la FIFA y de las federaciones afiliadas la tensión comienza a palpitarse de cara al viernes 11 de diciembre de 2026. Ese día, el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro (MAM Río) se vestirá de gala para acoger el sorteo oficial que definirá los grupos de la Copa del Mundo, reuniendo a más de mil invitados especiales y representantes de las 32 selecciones clasificadas.
Con la confirmación oficial por parte del máximo organismo del fútbol internacional de que el mítico estadio de Maracaná será el encargado de albergar tanto el partido inaugural el 24 de junio como la gran final el 25 de julio de 2027, Sudamérica se prepara para escribir un capítulo dorado en la historia de la disciplina. Argentina, que aseguró su boleto directo a la cita orbital, continúa afinando su engranaje competitivo con la convicción de estar a la altura de los gigantes del planeta.

