Con 27 años, la futbolista nariñense se alista para disputar con Llaneros la CONMEBOL Libertadores Futsal Femenina 2026, del 7 al 14 de noviembre en Buenos Aires.
En esta entrevista con Fémina Football, repasa el camino que ha construido entre el fútbol y el futsal, sus experiencias internacionales y el papel de su madre en la historia que la llevó a cumplir sus sueños deportivos.
Por Esteban Infante (@estebaninfante01) / Foto de portada: RRSS Yaqueline Apráez
Una pasión que nació en casa y encontró dos caminos
Nacida en Los Andes (Sotomayor), Nariño, Alejandra Yaqueline Apráez Guerrero conoció el fútbol desde muy pequeña, guiada por su mamá. Yaqueline ha construido una trayectoria entre el fútbol y el futsal, con pasos por Deportes Tolima, Nacional de Uruguay y Llaneros. También ha disputado la Copa Libertadores Femenina y representó a Colombia en el primer Mundial Femenino de Futsal.
Ahora, junto a Llaneros, afronta un nuevo reto internacional: la CONMEBOL Libertadores Futsal Femenina 2026. El equipo colombiano integrará el Grupo B, junto a Stein Cascavel de Brasil, Exa Ysaty de Paraguay, Universidad de Chile y Deportivo La Unión de Ecuador. El torneo se disputará del 7 al 14 de noviembre en el Multideportivo de Ferro Carril Oeste, en Buenos Aires.

Fémina Football: ¿Cómo nació tu pasión por el fútbol y quién ha sido tu principal referente a lo largo de tu carrera?
Yaqueline Apráez: Mi pasión por el fútbol tiene una historia muy bonita que siempre me gusta contar. Mi mamá, doña Blanca, jugó fútbol de salón y llegó a competir a nivel departamental. Jugó durante muchos años y, después, se pasó a la portería, donde siguió atajando hasta los 43 años.
Así que tuve la fortuna y la bendición de conocer la cancha, el balón y el fútbol desde muy pequeña. Ella misma me llevaba a entrenar con sus compañeras. Claro, yo todavía era muy pequeña para jugar, así que mi mamá me sacaba de la cancha y yo le hacía berrinches.
Por eso mi mayor referente, es ella. Salió adelante en el fútbol por su cuenta, impulsó el fútbol femenino en mi pueblo y apostó todo lo que tenía y lo que no tenía por mí, para que pudiera vivir y alcanzar aquello que, por diferentes circunstancias, ella no pudo lograr. Y ahora estoy cumpliendo las metas y los sueños de las dos.
F.F.: Has construido tu carrera entre el fútbol y el futsal. ¿Cómo ha sido combinar y destacar en las dos disciplinas?
Y.A.: Al principio, el cambio fue algo complicado, especialmente por la técnica y las funciones dentro del campo. Llegué a Cali para jugar fútbol y en ese entonces sabía muy poco. Tuve que ver muchos videos para entender qué debía hacer en mi posición. Los entrenadores de los clubes por los que pasé me ayudaron muchísimo y me tuvieron mucha paciencia.
Por otro lado, estaba el tema de la pisada del balón. Había ocasiones en las que simplemente se me pasaba por debajo o me rebotaba. Algunos entrenadores querían que lo hiciera con el borde interno, como se hace en el fútbol, pero no podía. Me salía de manera inconsciente parar el balón con la planta del pie. Pasaba el tiempo y creo que se resignaron n, porque dejaron de corregirme.
De igual manera, pasé por varias posiciones: lateral, extremo y delantera. Este año jugué como volante. Todavía quiero aprender mucho más y siempre estoy a disposición. Ahora ya conozco las funciones, así que se me hace más fácil cumplir mi rol. A eso le sumo que soy competitiva y siempre me gusta dar el 100 %, sin importar en qué posición me pongan.
Yaqueline Apráez, de la Selección Colombia a los retos internacionales
Su recorrido también la llevó a vestir la camiseta de la Selección Colombia en el primer Mundial Femenino de Futsal y a vivir una experiencia internacional con Nacional de Uruguay. Dos momentos que le permitieron representar al país, ampliar sus conocimientos deportivos y cumplir un objetivo que durante mucho tiempo había imaginado.
F.F.: Fuiste parte de la Selección Colombia en el primer Mundial Femenino de Futsal de la historia. ¿Qué significó para ti vivir esa experiencia y qué recuerdo guardas?
Y.A.: Vestir la camiseta de la Selección y representar al país siempre será un orgullo y una bendición para mí.
Guardo muchos recuerdos, la clasificación de la primera ronda, fue increíble, pero también hay una historia fuera de la cancha que recuerdo con mucho cariño: ese mismo día fue mi graduación de la universidad. No pude asistir a la ceremonia; mi mamá fue en mi lugar y yo la vi a través de la transmisión en vivo de la institución. El equipo lo celebró conmigo. ¡Fue una noche muy bonita!
F.F.: También tuviste la oportunidad de jugar en Uruguay con Nacional. ¿Qué significó esa experiencia internacional y qué aprendizajes te dejó?
Y.A.: Nacional me dio la oportunidad de hacer algo que siempre pasaba por mi mente, aunque yo misma decía: «No, eso no va a suceder». Se trataba de jugar fútbol y futsal. Me gustan mucho las dos disciplinas, así que llegar y hacer realidad algo que siempre había imaginado fue como decir: «¡Ey, sí se puede!». Y así lo hice durante dos años.
Aprendí muchas cosas. Era la primera vez que salía del país por tanto tiempo. En lo futbolístico, conocí otros modelos de juego, aprendí a jugar en otra posición y con perfil cambiado, y a adaptarme rápidamente tanto al fútbol como al futsal.

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F.F.: Este año disputaste la Liga Femenina con Llaneros y posteriormente la Pre-Libertadores de Futsal. ¿Qué balance haces de esta temporada y cómo viviste la clasificación a la Copa Libertadores?
Y.A.: Con Llaneros aspirábamos a más. Creo que al final nos faltó un poquito, porque, a pesar del corto tiempo que tuvimos para prepararnos, teníamos con qué avanzar un poco más. Aun así, estoy orgullosa de lo que hicimos y del lugar al que llegamos. En lo personal, estrené una posición en la que considero que me fue bien.
La clasificación a la Libertadores de Futsal se dio de manera anticipada y eso demuestra el gran trabajo que hicimos. Es importante mencionar que todas las jugadoras que competimos llegamos activas y en muy buenas condiciones físicas. Creo que eso nos ayudó muchísimo a conseguir el objetivo.
Ahora seguimos entrenando y trabajando en lo que nos falta para competir en la Libertadores, hacer una gran preparación y representar al país de la mejor manera.

