Semilla de campeonas: Platense grita campeón en el histórico primer torneo formativo Sub-12 de Argentina

El Calamar derrotó a Vélez en el Predio Lionel Andrés Messi y levantó la copa de un certamen que marcó un antes y un después para las más chicas del fútbol sudamericano.

Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: AFA.

El fútbol femenino argentino escribió una página fundacional e inolvidable en su historia institucional. En una verdadera fiesta del deporte base disputada en el Predio Lionel Andrés Messi de la AFA en Ezeiza, el Club Atlético Platense se consagró este martes como el primer campeón histórico del Torneo Sub-12 Femenino. La jornada de cierre de la undécima fecha reunió a más de 70 niñas de entre 10 y 12 años en una emocionante definición simultánea a tres partidos que coronó el esfuerzo de todo un año de trabajo formativo.

Una definición a puro pulso y la consagración del Calamar

La última fecha del campeonato llegó con la máxima tensión acumulada en la parte alta de la tabla. Con tres encuentros disputados en simultáneo bajo la mirada de más de 500 personas en las tribunas y transmitidos en vivo por la plataforma LPF Play, las emociones no tardaron en desatarse en las canchas del complejo de la Selección.

Llegando como líder indiscutido con 23 puntos, el equipo de Platense dirigido por Juan Carlos Montilla no dio lugar a sorpresas. Lejos de especular con los marcadores paralelos, el Calamar se impuso con autoridad por 4-1 frente a Vélez Sarsfield, gracias a las destacadas anotaciones de Martina Lucey, Uma Santos, Isabella Ramírez y Juana Petruzzi. En paralelo, la lucha por el podio se resolvió con sendas victorias: Independiente superó con contundencia a San Lorenzo para quedarse con el subcampeonato, mientras que Banfield hizo lo propio frente a UAI Urquiza para colgarse la medalla de bronce.

Voces de los protagonistas y respaldo institucional

La histórica jornada contó con la presencia estelar de figuras del balompié nacional, como el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, y el seleccionador mayor femenino, Germán Portanova, quienes acompañaron a las pequeñas futbolistas en la ceremonia de premiación.

Tras levantar el ansiado trofeo, el presidente de la entidad madre del fútbol argentino reflexionó sobre el impacto de la iniciativa:

«Espero que esta competencia nos sirva para estimular el desarrollo del fútbol femenino desde la edad más temprana. Que los chicos y chicas puedan practicar el fútbol como una actividad física en los colegios como se hace en otros países. Estamos muy contentos con esta nueva experiencia y por cómo salió esta primera edición de la competencia. Lo más importante es que las chicas se diviertan jugando y se sumen desde temprano a practicar la disciplina, porque el fútbol nos gusta a todos.»

Por su parte, el entrenador campeón, Juan Carlos Montilla, no ocultó su orgullo ante los micrófonos de LPF Play:

«Estamos muy orgullosos de entrar en la historia del fútbol femenino. Paso a paso se fueron dando las cosas. El fútbol femenino ha crecido a un nivel muy alto, muy competitivo. Vélez fue un rival durísimo, pero gracias a Dios se nos pudo dar y fue para nosotros. Tratamos de inculcarle a ellas el jugar con los pies, sin revolear la pelota sin sentido. Que se asocien. También se van a equivocar pero es parte del aprendizaje.»

Asimismo, Mía Paredes, capitana y referente del plantel calamar que practica este deporte desde los cuatro años, compartió su felicidad: «Estoy muy orgullosa de mi equipo. Recontenta. El profe nos dijo que está orgulloso y que nos felicita. Me gusta jugar como Messi. Le quiero dedicar este campeonato a mi familia que siempre me acompaña».

Un modelo pedagógico único: La regla de oro del torneo

Más allá de la alegría de la consagración, el éxito rotundo de esta primera edición radica en su diseño estructural y reglamentario, pensado exclusivamente para priorizar el aprendizaje por encima de la presión competitiva. Históricamente, las futbolistas en Argentina debían esperar hasta los 16 años para integrarse a estructuras formales, transitando su infancia en ligas mixtas o torneos informales.

Con este nuevo calendario regular disputado en días lunes y martes —para asegurar que las niñas asistan con total normalidad a sus escuelas—, la AFA rompió esquemas en Sudamérica. Los encuentros se disputan en dos tiempos de 25 minutos sobre canchas y con arcos adaptados a la fisonomía de las jugadoras, bajo el arbitraje de jueces federados.

La piedra angular del reglamento radica en la obligatoriedad de participación: cada plantel de 17 convocadas debe sumar un mínimo de 12 minutos de juego por partido. Esta premisa inclusiva garantiza que el rodaje y la alegría de pisar la cancha estén garantizados para todas las niñas, sentando las bases de un proyecto federal, sano y con futuro asegurado para la disciplina.

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