Con un doblete estelar de Mercedes Diz, las juveniles dirigidas por Meloni jugaron un partidazo en Marruecos y definirán su pase a octavos ante las locales.
Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: AFA.
La historia del fútbol femenino argentino escribió este martes una página dorada e indeleble en Marruecos. En el marco de la segunda fecha del Grupo A de la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA 2026, la Selección Argentina firmó una actuación consagratoria en el Complejo Mohammed VI de Salé (Rabat) al imponerse con autoridad por 2-0 ante su par de Nueva Zelanda. Tras el traspié inicial ante Alemania, el combinado dirigido por Christian Meloni se recuperó con carácter, sumó sus primeras tres unidades en el certamen y rubricó el primer triunfo oficial en la historia de la categoría para el seleccionado nacional en una cita mundialista.
Dominio territorial, VAR y el grito de desahogo de Mercedes Diz
El encuentro comenzó con un claro monólogo del combinado sudamericano, que asumió la iniciativa desde el silbatazo inicial de la jueza estadounidense Natalie Simon. Las juveniles albicelestes plantearon un desarrollo caracterizado por una salida prolija desde el fondo, tenencia de pelota inteligente y un asedio constante sobre el área neozelandesa. Sin embargo, el camino hacia la red estuvo cargado de tensión y revisiones tecnológicas.
Apenas transcurría el primer minuto de juego cuando Mercedes Diz ensayó una definición mano a mano que terminó en la red, pero la acción fue invalidada por posición adelantada tras la intervención arbitral. El infortunio físico también se hizo presente temprano en el campamento argentino: a los 11 minutos, Lola Hernández debió abandonar el campo de juego por una lesión muscular, ingresando en su lugar Gabriella Szczuka. Pese a este contratiempo, Argentina siguió machacando.
Sobre los 39 minutos, un centro de Macarena Torre encontró nuevamente el frentazo goleador de Diz, pero el sistema de revisión (Football Support Video) determinó una supuesta obstrucción visual de Szczuka en posición adelantada, anulando el tanto por segunda ocasión. Lejos de frustrarse, la respuesta del equipo fue una demostración de madurez competitiva. A los 42 minutos del primer tiempo, la persistencia dio frutos: una gran incursión de Brunella Pilati —delantera del Racing Louisville FC de Estados Unidos— por la banda izquierda culminó con un centro pasado perfecto que conectó Mercedes Diz con un soberbio testazo bombeado, superando la resistencia de la arquera Nienke Holland para estampar el 1-0 que desató el desahogo argentino.
Superioridad aplastante, la genialidad de la volea y el sello de la goleadora
En el complemento, el guion del partido se acentuó aún más hacia el dominio albiceleste. Nueva Zelanda intentó adelantar líneas en busca de la igualdad, pero su propuesta quedó totalmente expuesta ante la velocidad de las transiciones ofensivas argentinas. El volumen de juego generado por el mediocampo se tradujo en una estadística apabullante: más de 20 remates totales al arco y tres disparos violentos que reventaron los travesaños de la portería oceánica durante el transcurso del cotejo.
La sentencia definitiva del encuentro llegó a los 69 minutos de juego, coronando una de las mejores jugadas colectivas de la tarde. La acción nació en el sector derecho con un preciso cambio de frente gestado por Oriana Gómez; el esférico viajó con comba hacia la izquierda, donde Violeta Álvarez controló con maestría y cedió una asistencia sutil al corazón del área. Ahí apareció, una vez más, el insaciable olfato goleador de Mercedes Diz, quien conectó una tremenda volea de zurda por encima de la guardameta rival para firmar un verdadero golazo y el 2-0 definitivo.
Con este doblete, la atacante de River Plate —quien ya registra pasos por la Selección Mayor y participó en la Copa del Mundo Sub-20 en septiembre— acumuló tres dianas en el torneo y se convirtió en la única artillera del combinado nacional en suelo marroquí, ratificando su jerarquía internacional.
Resiliencia defensiva y el decisivo mano a mano ante el anfitrión
A diferencia del estreno ante las germanas, donde las transiciones defensivas sufrieron desajustes, el bloque posterior de la Albiceleste mostró una solidez inquebrantable. La capitana Agustina Maldonado lideró con sobriedad una línea defensiva integrada por Julia Vinhas, Aitana Díaz y las variantes tácticas, neutralizando por completo los intentos de reacción de un elenco oceánico que venía de caer goleado 4-0 ante Marruecos.
Con este trascendental triunfo, Argentina igualó la línea de tres unidades con las propias anfitrionas y con el seleccionado marroquí en la tabla de posiciones del Grupo A, zona que transitoriamente comanda Alemania con puntaje ideal (6 pts).
El próximo desafío para el plantel de Christian Meloni tendrá ribetes de final absoluta. El viernes 23 de octubre a las 12:00 horas (horario de Colombia), en el Complejo Mohammed VI, la Albiceleste se medirá ante Marruecos en un duelo mano a mano. Un triunfo en la última jornada de la fase de grupos garantizará de forma directa el boleto a los octavos de final de la Copa del Mundo, manteniendo vivo el sueño continental de una generación que ya hizo historia.

