José Dávila repasa en exclusiva con Fémina Football su etapa al frente de Carneras UPS, el camino que llevó al club de regreso a la Superliga Femenina, la construcción de una identidad deportiva y los desafíos que todavía enfrenta el fútbol femenino ecuatoriano.
Por: Karen Luna – kdlc2 / Foto de portada: RRSS jose.davila.fut
Carneras UPS fue un proyecto al que le metí demasiado corazón
Hay proyectos deportivos que se construyen desde los resultados. Otros, desde una idea que necesita tiempo, paciencia y convicción para convertirse en una identidad.
El proceso de Carneras UPS durante las últimas temporadas tuvo precisamente esos ingredientes.
José Antonio Dávila Velasteguí asumió un desafío que comenzó en el Ascenso Nacional y terminó con el regreso del conjunto cuencano a la Superliga Femenina. Desde el banquillo, pero también desde la planificación deportiva y el trabajo con las formativas, el entrenador participó en una etapa determinante para el proyecto salesiano.
La campaña tuvo además un capítulo especial en 2026. Carneras UPS volvió a competir en la máxima categoría del fútbol femenino ecuatoriano y alcanzó los playoffs, después de una temporada en la que el equipo tuvo que competir frente a clubes con estructuras y presupuestos diferentes.
Sin embargo, el proceso llegó a su final con la desvinculación del entrenador, confirmada por el propio Dávila en sus redes sociales.
En esta entrevista exclusiva con Fémina Football, José Dávila habla de la visión que intentó construir en Carneras UPS, la importancia de las formativas, la necesidad de profesionalizar realmente el fútbol femenino ecuatoriano, sus principios como entrenador y el legado que espera dejar en las futbolistas que formaron parte de su camino.
“La idea siempre fue que Carneras sea un equipo protagonista”
Fémina Football: José, Carneras UPS ha logrado consolidar un proyecto que hoy compite entre los mejores equipos del país. Desde su llegada, ¿cuál fue la visión que se propuso construir y qué identidad quería que tuviera el club dentro del fútbol femenino ecuatoriano?
José Dávila: Desde que llegué a Carneras UPS fueron dos contextos diferentes: la primera temporada fue jugar en el Ascenso y la segunda, en Superliga Femenina.
La visión siempre fue que Carneras sea un equipo protagonista, que juegue en todas las canchas del país contra cualquier rival. Si bien nos costó mucho enfrentar a los cuatro equipos que marcan diferencia, hicimos partidos interesantes contra Barcelona en Cuenca y contra Liga en Quito.
Contra los otros rivales sacamos muchos puntos de visita, saliendo a proponer y siendo protagonistas. Creo que el objetivo se logró: construir un equipo protagonista dentro de la Superliga Femenina.
Esa es una idea que me gusta transmitir en los equipos donde estoy: un equipo agresivo, que maneje bien el balón, que salga jugando, que sea ofensivo y que tenga una presión alta.
En Carneras lo hicimos en el Ascenso, quedando campeones, y en Superliga creo que lo hicimos de manera satisfactoria al haber ascendido, llegado a los playoffs y competido bien ante Católica.
Una doble responsabilidad: dirigir y construir una identidad
FF: Durante su etapa en Carneras UPS asumió simultáneamente las funciones de director técnico y director deportivo. ¿Qué aprendizajes le dejó desempeñar ambos roles y cómo influyó esa experiencia en su manera de liderar un proyecto deportivo?
José Dávila: Desde mi llegada a Carneras en 2025, la idea fue ser entrenador del primer equipo y tener una participación directa con las formativas.
Capacité entrenadores, transmití una idea de juego y una metodología de entrenamiento. Eso ayudó a que Carneras fuera construyendo una filosofía y una identidad deportiva.
Ser director deportivo y entrenador va de la mano. Un entrenador del primer equipo también tiene que gestionar situaciones y necesidades con la parte administrativa, ponerse en los zapatos de los administradores y conocer que existen presupuestos y limitaciones dentro de un club.
También me permitió consolidar conceptos y tener clara la visión de lo que queríamos hacer y proyectar. Gracias a Dios, las cosas se fueron dando y todo sumó para consolidar el proyecto.
“Un proyecto deportivo necesita paciencia y decisiones con cabeza fría”
FF: Independientemente de los resultados, ¿qué aspectos considera indispensables para que un proyecto deportivo sea sostenible y continúe creciendo temporada tras temporada?
José Dávila: Un aspecto fundamental, dentro del fútbol femenino y del fútbol en general, es el tema económico.
Hay que tener clara la visión de hacia dónde quiere ir la institución y también mucha paciencia por parte de los directivos, porque habrá días y semanas malas.
Hay que saber liderar y tomar decisiones con cabeza fría para que un proyecto deportivo sea sostenible. También hay que seguir apostando por las canteras, porque de ahí se nutren los primeros equipos y también se puede sostener una parte económica.
Para mí son fundamentales una idea de juego, una economía sana, no caer en deudas, un liderazgo donde el resultado no influya en la toma de decisiones y una estructura donde las deportistas puedan desarrollarse completamente.
Formar futbolistas sin perder de vista la competencia
FF: En Carneras UPS se percibe una apuesta importante por el desarrollo de las jugadoras. ¿Cuál considera que debe ser el equilibrio entre competir por resultados y formar futbolistas para el futuro?
José Dávila: En Carneras se está apostando por el desarrollo de las jugadoras en categorías formativas.
El equilibrio está en tener clara la visión y saber hacia dónde quiero ir. Hay que definir si realmente quiero tener formativas o solamente una escuela de fútbol.
A partir de ahí comienza todo: tener entrenadores capacitados para la formación y valores claros sobre qué quiero transmitir como club a las jóvenes promesas para que, en un futuro, lleguen a ser jugadoras profesionales de la institución.

“La libertad y la confianza de Edisson fueron fundamentales”
FF: Después de su experiencia en diferentes instituciones, ¿qué hace especial al proyecto de Carneras UPS y qué lo convenció de asumir este desafío?
José Dávila: Lo que hizo especial para mí el proyecto de Carneras y lo que me convenció de asumirlo fue la total libertad que Edisson me dio para trabajar y para armar el proyecto de Ascenso en 2025 y posteriormente el de Superliga.
Esa libertad hizo que yo le metiera mucho corazón al club. Me hizo dar todo de mí, dar todo mi tiempo, esforzarme y capacitarme para asumir ese reto.
Cuando asumí quería ascender al club y, gracias a Dios, se logró. Cuando estuvimos en Superliga, mi objetivo era ser competitivo y pelear con todos los equipos.
La libertad y la confianza que Edisson me dio para asumir el liderazgo en la parte deportiva fueron fundamentales. Como digo, le metí demasiado corazón al club.
Los playoffs como recompensa a un proceso
FF: Más allá del resultado obtenido en los playoffs, ¿qué representa para usted que Carneras UPS haya llegado a disputar esta instancia y qué mensaje deja sobre el trabajo realizado durante la temporada?
José Dávila: Haber llegado a los playoffs representa para mí el fruto del trabajo, de creer en el grupo y de la confianza que la dirigencia depositó en mi persona y en el equipo.
Fue la recompensa de todo el trabajo, de todos los sacrificios y de todo el corazón que metimos. Hubo días duros, días lindos y hasta noches sin dormir.
También fue importante la resiliencia para afrontar los malos momentos. Hubo muchos, pero supimos salir adelante.
Ese fue el premio a todo el esfuerzo y sacrificio del plantel, las jugadoras y el cuerpo técnico.
“El fútbol femenino necesita más apoyo y más tiempo de competencia”
FF: El fútbol femenino ecuatoriano continúa creciendo, pero todavía enfrenta importantes desafíos. Desde su experiencia, ¿cuáles considera que son las prioridades para fortalecer la competencia y brindar mejores condiciones a las futbolistas?
José Dávila: Para mí, una prioridad es tener más apoyo de parte de la Federación Ecuatoriana de Fútbol.
El tema económico es muy importante porque permite desarrollar los proyectos y estar al día en salarios. También debe haber mejores condiciones en los contratos para jugadoras y cuerpos técnicos.
Las chicas necesitan tener contratos profesionales y empezar realmente a vivir de esta profesión.
En muchas situaciones hay jugadoras que tienen otros trabajos y después entrenan. En otros casos entrenan solamente dos días a la semana y luego van a competir. Esa situación no permite que el fútbol femenino se profesionalice al cien por ciento.
Creo que solamente cuatro equipos hoy por hoy dan buenas condiciones a las jugadoras. Hay otros que quieren hacerlo, pero la parte económica es un limitante muy grande.
También está el tiempo de competencia. La temporada dura alrededor de seis meses y necesitamos más tiempo de competición. Por ahí, tener un torneo Apertura y Clausura sería beneficioso. Las chicas necesitan estar compitiendo durante más meses.
En otros países de Sudamérica prácticamente tienen todo el año en competencia y nos están sacando ventaja.
“Primero veo que sea buena persona”
FF: Como entrenador, ¿qué cualidades busca en una jugadora más allá de las condiciones técnicas y tácticas?
José Dávila: Como entrenador, algo que veo en una jugadora es que tenga polifuncionalidad, que sepa jugar y pueda adaptarse a diferentes posiciones dentro del campo.
También me gusta que sea buena persona. Eso es lo primero que valoro para contratar a una jugadora.
Después observo qué me puede dar dentro del equipo, porque los sistemas y esquemas de juego cambian. También analizo la parte técnica y táctica y si tiene claros los conceptos.
Esas situaciones son fundamentales: que sea buena persona y que tenga capacidad para adaptarse. Eso es algo que realmente primero veo en una jugadora.
Eso lo aprendí de un entrenador con el que trabajé durante mucho tiempo en el fútbol masculino. Él me decía algo que me marcó: no puede ser un buen profesional si no es una buena persona.
“Mi principio siempre ha sido la honestidad”
FF: En una profesión donde los resultados suelen marcar el juicio inmediato, ¿qué principios procura mantener intactos en su forma de liderar un grupo?
José Dávila: Lastimosamente, es una profesión donde muchas veces el resultado marca más que el trabajo que se viene haciendo.
Mi principio siempre ha sido la honestidad: hablar de frente y decir las cosas de manera directa. A veces no les gusta a las personas que uno sea honesto y directo, pero prefiero eso.
Eso es lo que siempre les debo a mis jugadoras: honestidad, hablar claro y decir las cosas siempre de frente.
Un ciclo que termina, pero deja una enseñanza
FF: Para finalizar, recientemente se confirmó el cierre de su etapa en Carneras UPS. Al mirar hacia atrás, ¿con qué aprendizaje se queda de este proceso y cuál espera que sea el legado que deja tanto en las jugadoras como en el crecimiento del club y del fútbol femenino ecuatoriano?
José Dávila: Yo mismo confirmé en algunos medios mi desvinculación de Carneras UPS, justamente por situaciones personales.
Uno siempre quiere dejarles a las jugadoras, a los jugadores y también a las instituciones la idea de que sepan soñar.
El único límite es el cielo. Que no se limiten, que sigan sus sueños y que los trabajen, porque los sueños se cumplen.
Creo que ese es el legado que siempre puedo dejarles a las chicas y a las instituciones: que crean en ellos mismos, que se la crean y que trabajen.
Si creen en ellos mismos y trabajan, son capaces de cumplir cualquier cosa. Ese es el legado que siempre me gustaría dejar en una jugadora.
Un proyecto que trascendió los resultados
La historia de José Dávila en Carneras UPS terminó después de dos temporadas en las que el proyecto vivió una transformación importante.
El entrenador llegó para liderar el camino de regreso a la máxima categoría y terminó formando parte de una campaña en la que el conjunto cuencano volvió a la Superliga Femenina y alcanzó los playoffs.
Pero más allá de los resultados, su discurso deja una idea recurrente: la necesidad de construir estructuras capaces de sostener el crecimiento del fútbol femenino.
Formativas, metodología, planificación, estabilidad económica, tiempo de competencia y profesionalización aparecen como piezas de un mismo proceso.
Su despedida de Carneras UPS cierra una etapa, pero también deja una mirada sobre lo que necesita el fútbol femenino ecuatoriano para continuar creciendo: estructuras sólidas, proyectos sostenibles y personas dispuestas a trabajar por ellos.
José Dávila se marcha de Carneras con una campaña que, desde su perspectiva, estuvo marcada por el trabajo, la confianza y la resiliencia.
Y deja una última idea que resume buena parte de su filosofía como entrenador: soñar, trabajar y no ponerse límites.


